Consultoría Organizacional     En ocasiones un nivel de desempeño deficiente, puede ser producto de la falta de experiencia, de pocos conocimientos en un área específica o de brechas en competencias necesarias para la realización de las tareas asignadas.
Esto se puede arreglar detectando la necesidad real de capacitación para luego formar de manera adecuada y sistemática a un colaborador o a un grupo de empleados.
Esto amerita revisar los antecedentes laborales, técnicos y profesionales de cada individuo, dependiendo de cada caso en particular. Además, hace falta revisar los procesos en los cuales intervienen y la eficiencia con que los ejecutan.
Sin embargo, en otros contextos, las personas pueden tener los conocimientos y competencias necesarias para realizar sus encomiendas y lograr sus objetivos, pero, aun así, estos no se dan, y es justo en ese momento donde lo que se necesita es hacer una intervención personal o grupal, para averiguar que está
sucediendo.
Un comportamiento inadecuado en un momento determinado no siempre indica mala actitud, muchas veces la falta de cumplimiento de promesas hechas por la empresa, la falta de reconocimiento o el mal trato por parte del jefe, puede generar descontento y por ende un mal clima o ambiente laboral.
En algunas situaciones las personas también pueden verse afectadas por problemas personales, creencias limitantes, fatiga o estrés laboral o estados emocionales negativos, que sin ellos saberlo afecta su desempeño, su forma de
comunicarse y de actuar.
Rolar para cima